
Voy dejando mi voz por las ventanas.
Pero el verso escrito queda.
Voy ardiendo, quemado de madura inexperiencia.
Pero el verso escrito queda.
Voy sintiendo día a día, pena a pena
claroscuros plasmados en la retina,
que la edad, cuanto más pienso, más pesa.
Pero escrito, el verso queda.
Voy buscando una hermosa melodía,
que, fugazmente, se me fugó de la mente.
Pero dejo escrito el verso.
Prisionero del papel y de la tinta,
cual quisiera yo tener la suerte prisionera
o prisionera la muerte;
que, como la noche espera,
amparada entre las sombras...traicionera.
Por eso este verso queda.
Óscar Morales Pérez-Roldán(C)1992
2 comentarios:
Qué versos más bonitos..
No sabes qué emoción me ha entradoo al ver tu mensaje...
Gracias, reina, mi chico que escribía... a mí también me emocionó ver cuantas Lolas me había perdido
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